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Texts – A color is a space

In the year 2017, I began to work on these paintings, as part of a research project whose starting point is –more than a century after its first appearance in Europe in the mid 19th century- the analysis of pointillism. I explore the possibilities and alternatives of this pictorial approach, generating with its structure a new tool, a vector to analyze, stimulate and develop contemporary painting.

Pointillism defines a construction based on dots, and the mix of color occurs in the eye of the beholder. This was groundbreaking at the time, but it is not the sole contribution of this movement. Pointillism offers other things to viewers, such as the possibility of drawing closer and stepping back; with the former one can discover the dots, small circles or strokes of almost primary colors, which then mix and intertwine to achieve a new color in our eyes; with the latter, a full image can be constructed. This near-far scenario, this entering and exiting the painting is something that I take and apply in my Monocromos (Monochromes), as a way to explore the pictorial space.

Another innovative aspect of pointillism that I am interested in is a certain fascination for the technique, for the how-it-is-done. At a distance, a whole is perceived; up close, the trick, the magic is revealed, and the viewer is invited to take part in an experience of discovery.

Monocromos includes acrylic paintings, rigorous constructions made up of 6 mm lines that form a pattern; the color palette is limited to only four colors. The methods and tools I use are strictly manual and analogue, in an attempt to pay tribute to the craft. Subtle alterations, apparent mistakes, are actually carefully thought decisions that expose the human trace, thereby accentuating the sensitivity present in each act of construction.

When observed from a distance, the paintings reveal color vibrations and a tone that physically does not exist. Our attempt to decode this information creates within us a new, unique, personal color.

I like to think of color as a space where painting expands our freedom, reason and feelings, and through which we return to the contemporary world in a better version of ourselves. I see and understand painting as a door, a vehicle to another place, with all the potency this entails.

Mariano Ferrante / 2021 – Text corresponding to the Monocromo exhibition.


Un color es un espacio

En el año 2017 comencé a trabajar en estas pinturas que son parte de una investigación en la que tomo como punto de partida –luego de más de un siglo desde su aparición en Europa a fines del siglo XIX– el análisis de la propuesta pictórica del puntillismo. Exploro sus posibilidades y alternativas, generando con su estructura, una nueva herramienta, un vehículo que me permita analizar, estimular y desarrollar la pintura contemporánea.  

El puntillismo plantea una construcción a partir del punto y la mezcla del color en el ojo del espectador; Esto era algo nuevo para ese entonces, pero no es su único aporte. El puntillismo propone otras situaciones al espectador, como la de acercarse y alejarse, ya que de lejos se construye una imagen y de cerca se descubren los puntos: pequeños círculos o pinceladas de colores casi primarios, que luego se mezclan y entrelazan logrando un un nuevo color en nuestros ojos. Esta situación de acercamiento y alejamiento, de entrar y salir de la pintura es algo que tomo y aplico en mis Monocromos, como una manera de exploración del espacio pictórico.

Otra innovación del puntillismo que me interesa es esa cierta fascinación por lo técnico, por el cómo está hecho. A la distancia se  percibe un todo, pero de cerca, se devela el truco, la magia, y se hace partícipe al espectador en una experiencia de descubrimiento. 

Mis Monocromos son pinturas acrílicas, construcciones rigurosas, compuestas por líneas de seis milímetros que forman una trama; la paleta es reducida, está compuesta sólo por cuatro colores. Los métodos y herramientas que utilizo son absolutamente manuales y analógicos, cultivando y valorizando el oficio. Sutiles alteraciones, aparentes errores, son, sin embargo, meditadas decisiones que dejan en evidencia el rastro humano, acentuando la sensibilidad presente en cada acto de construcción.

Cuando son vistas a cierta distancia, en las pinturas se perciben vibraciones de color, y un tono que físicamente no existe. Como resultado de nuestro intento de decodificar esta información, creamos dentro de nosotros un color, propio y único.

Me gusta pensar al color como un espacio a partir del cual la pintura expande nuestras libertades, la razón, el sentir, y nos devuelve mejores al mundo contemporáneo. Yo veo y entiendo a la pintura como una puerta, un vehículo hacia otro lugar, con todo el poder que eso significa.

Mariano Ferrante / 2021 – Texto correspondiente a Monocromo exhibition.

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